En un contexto global marcado por tensiones geopolíticas, transformación económica y retos sociales compartidos, el U.S.-Mexico Forum se consolida como uno de los espacios más relevantes para repensar la relación entre México y Estados Unidos.

La edición 2026, celebrada del 19 al 21 de abril en la Universidad Panamericana y el Club de Industriales, reunió a líderes políticos, empresariales, académicos y sociales con un objetivo claro: fortalecer la cooperación bilateral y construir una visión compartida para el futuro de América del Norte.
Un espacio para convertir tensiones en oportunidades
Más allá de ser un foro de conversación, este encuentro busca algo más ambicioso:
identificar fricciones estructurales entre ambos países como migración, seguridad, energía o comercio y traducirlas en propuestas concretas de solución.
La relación México–Estados Unidos es una de las más intensas y complejas del mundo. Por ello, el foro parte de una premisa interesante: no se trata solo de gestionar conflictos, sino de capitalizar oportunidades compartidas en una región que compite globalmente como bloque.
La edición de este año contó con perfiles de alto nivel como:
Además, se entregó el Jeffrey Davidow Good Neighbor Award, reconocimiento a quienes han contribuido a fortalecer la relación bilateral desde distintos frentes.
Los temas principales fueron:
Estos temas no solo reflejan la agenda política, sino también las oportunidades de colaboración entre gobiernos, empresas y sociedad civil.

Más que política: una plataforma de impacto
Impulsado por el Center for U.S.-Mexican Studies, el foro tiene una vocación clara:
convertir el diálogo en acción.
A lo largo de sus ediciones, ha generado documentos estratégicos, recomendaciones de política pública y redes de colaboración que trascienden el evento.
En un momento donde el mundo tiende a fragmentarse, espacios como el U.S.-Mexico Forum recuerdan algo fundamental: la relación entre México y Estados Unidos no es opcional, es estructural.
La pregunta no es si deben colaborar, sino cómo hacerlo mejor.
Y en esa conversación entre ideas, liderazgo y acción se está definiendo el futuro de toda una región.
